DECLARACIÓN

al Pueblo de Cuba

Preámbulo

Cuando se demuestra que una nación no puede sostenerse bajo el sistema actual, le corresponde al pueblo ejercer su derecho de autodeterminación.

Por lo tanto, declaramos estas verdades evidentes: todos los cubanos nacen iguales ante Dios, quien les otorga derechos individuales, entre ellos la vida, la libertad y la dignidad.

Entendemos que los cubanos, por prudencia, han preferido soportar abusos mientras estos parecían aceptables. Pero cuando un gobierno mantiene una extensa lista de abusos y se convierte en un instrumento de destrucción, represión y abandono, dicho gobierno renuncia a todo derecho legítimo a gobernar un pueblo libre.

Declaración

En estas circunstancias, es deber del pueblo deshacerse de ese gobierno y reformarlo, ya que los gobiernos se establecen con el consentimiento del pueblo.

Por lo tanto, debemos reunirnos en una asamblea general, como representantes del pueblo de Cuba, apelando nuestras intenciones ante Dios, el supremo juez del mundo, con la autoridad de nuestra propia determinación, y declarar que los cubanos somos libres y que queda disuelta cualquier alianza con el régimen, ya sea política, cultural o institucional.

En esta acción, queda oficializado que los cubanos, tanto en la isla como en el exilio, no reconocemos la autoridad del régimen como gobierno legítimo.

Conscientes de la responsabilidad histórica que esto conllevará, afirmamos nuestro compromiso con el renacimiento democrático de Cuba y presentamos estas acusaciones ante el mundo:

  • I. Por la suspensión ilícita de la Constitución de 1940 sin el consentimiento del pueblo.

    II. Por la suspensión de los derechos civiles, incluyendo la libertad de expresión, religión y autodeterminación.

    III. Por haber eliminado las elecciones libres, establecido un mandato absoluto e ignorado la separación de poderes.

    IV. Por haber convertido el sistema judicial en una herramienta de represión, restringiendo el derecho del ciudadano a defenderse y la presunción de inocencia.

    V. Por mantener a miles de presos políticos, incluidos opositores, estudiantes, artistas y sacerdotes.

    VI. Han establecido un régimen de tortura y trato cruel hacia la población.

    VII. Han criminalizado las protestas pacíficas.

    VIII. Han limitado la libertad de movimiento.

    IX. Han censurado y degradado la cultura, la educación y las instituciones.

    X. Han impuesto un exilio forzado a sus ciudadanos, enviando millones a abandonar su patria, privándolos de su ciudadanía y negándoles el derecho a reingresar.

  • I. Por la masacre del río Canimar en 1980.

    II. Por haber provocado la crisis de balseros que resultó en la muerte de miles de personas en alta mar.

    III. Por el asesinato de los Hermanos al Rescate en aguas internacionales.

    IV. Por su participación en la militarización y en el financiamiento de grupos terroristas.

    V. Por facilitar el tráfico de seres humanos y la circulación ilícita de drogas.

    VI. Por la ejecución de prisioneros políticos en campos de concentración.

    VII. Por la ocupación ilegal de propiedad privada.

    VIII. Por causar un período especial interminable cuyo número de muertos supera el de un genocidio.

Conclusión

En consecuencia, sostenemos que cuando un gobierno niega los derechos fundamentales, se crean condiciones que justifican un cambio político.

Reafirmamos que los cubanos rompemos las cadenas que nos atan a una autoridad ilegítima y escogemos crear un nuevo futuro basado en el consentimiento popular, el respeto a los derechos y la restauración nacional.